¿Valores en la pandemia?

El tema ya tan gastado de la pandemia puede parecernos agobiante e interminable. Creemos, tal vez, que nos ha traído más males que bienes. Sin embargo, esta emergencia sanitaria le ha proporcionado muchas herramientas insospechadas a nuestr@s hij@s. Entre ellas, podemos contar muchos valores positivos. Descubre algunos en esta nota. 

La importancia y necesidad de educar a nuestros hij@s con valores radica en que aprendan conductas y comportamientos para una convivencia sana y formen parte del ambiente y comunidad que los rodea. Así nos podemos asegurar de que viva una vida feliz y más saludable. Pero, ¿cómo ha funcionado este aprendizaje durante la nueva normalidad?

Valores que, contra todo pronóstico, se fomentaron durante la pandemia:

Amor por la naturaleza

Los niños y niñas (y no sólo ellos) aprendieron a respetar el medio ambiente y el balance que sostiene a todos los seres vivos en la tierra. Esto se ha vuelto más evidente al visitar, como alternativa al encierro, lugares en entornos naturales, como ir al campo o al bosque, ríos, parques, playas o reservas ecológicas.  

Tolerancia

La pandemia, además de traer sus propios problemas, ha evidenciado el funcionamiento caduco, intolerante y estancado de nuestros sistemas económicos y sociales. Para muchos, esto ha significado la oportunidad de revaluar nuestras vidas y nuestro papel en el mundo como comunidad. Además, muchas familias han tenido que trabajar un montón este valor en casa, pues el encierro aumenta conflictos entre sus miembros. Tolerar ha significado convivir en armonía dentro de casa.

Perseverancia

La desmotivación ha sido uno de los peores males entre niños y jóvenes en los últimos meses. Al no percibir dinamismo en sus vidas, efecto de la monotonía del encierro, muchos han disminuido su rendimiento académico y deportivo, y han tenido que aprender a perseverar, a mantener un esfuerzo continuo y encontrar su motivación.

Respeto al bien común

El uso de cubrebocas en los espacios públicos, mantener la distancia social y el cuidado de la propia salud, implica respeto y seguridad hacia los demás. Gracias a esto, muchos espacios han podido permanecer abiertos y preservar sus actividades.

Solidaridad

Los niñ@s han aprendido a tomar en cuenta las necesidades de cada individuo en la familia. Por pequeño que parezca, esto promueve un ambiente empático y sano en casa, y hace frente a los efectos negativos del encierro  (ansiedad, depresión, estrés, frustración).

Como puedes ver, esta situación sanitaria ha abierto muchas oportunidades de crecimiento ético, emocional, social y moral no sólo para los adultos, también para los niños. Asegúrate de que lo sepan, y premia sus esfuerzos con atención, amor y comprensión. 

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