6 beneficios de pertenecer a la comunidad jesuita

La presencia de los jesuitas en Ecuador y Cuenca, reflejan una comunidad fuerte, humana y de gran renombre. Pertenecer a la Unidad Educativa jesuita es pertenecer a una comunidad que se distingue por su búsqueda de verdad y excelencia. ¿Quieres saber cuáles son algunos de sus beneficios? Sigue leyendo.

La historia jesuita en Ecuador se remonta a la historia misma de la llegada europea a América, y desde los inicios del siglo XVII ha existido una profunda presencia que perdura hasta el día de hoy; caracterizada por una incansable labor intelectual y espiritual. Por cierto, la primera misión de los jesuitas fue la de educar, lo que los llevó a la creación de ¡la mayoría de los primeros centros educativos en América! 

Aquí algunos de los beneficios de pertenecer a esta noble tradición:

6 beneficios de pertenecer a la comunidad jesuita

  1. Espiritualidad

En una comunidad jesuita abunda la fe y el compromiso espiritual de bien, verdad y comunión. Los niños aprenden a desarrollar y encontrar su propia espiritualidad desde la infancia, y a vivir de acuerdo a ella el resto de su vida.

  1. Modernidad

Uno de los rasgos distintivos de la sociedad jesuita es la búsqueda sin prejuicio del conocimiento, lo cual ha llevado a jesuitas en todo el mundo a participar en los grandes movimientos humanistas y científicos de nuestra era moderna. Lejos de guiarnos por dogmas, nos guiamos por la verdad.

  1. Cultura

Así como la verdad, revela conocimiento, también revela belleza en todas sus formas. La comunidad jesuita siempre ha estado muy activa en el mundo de las artes y actividades que crean y promueven cultura. 

  1. Educación

Otra característica emblemática de la tradición jesuita va de la mano con la búsqueda de la verdad, y la excelencia: la educación. En toda América surgieron prestigiosos colegios fundados por misioneros y sacerdotes jesuitas, que buscaban difundir la palabra de Dios y fomentar el estudio y la reflexión. 

  1. Justicia social

La vocación jesuita es un compromiso con la defensa de la fé y promoción de la justicia en todos sus contextos. Para llegar a ella es necesario adquirir diversas cualidades, desde el discernimiento hasta la empatía. Como comunidad, tenemos claro que las enseñanzas espirituales no sirven de nada, si no son puestas en práctica en el mundo real.

  1. Propósito

Como ya mencionamos, la comunidad, en su misión por dar a conocer la verdad, llegó a nuestro continente abierta a su cultura y sus territorios, con una verdadera vocación de comunión y entrega. Este es el mismo espíritu que buscamos inculcar en nuestros estudiantes, la pasión de buscar y compartir el bien. 

Ya lo sabes, la misión y visión jesuita es un compromiso con el conocimiento, excelencia y el espíritu. En tu comunidad educativa, encontrarás personas que comparten tu mismo compromiso con la vida, el mundo, nuestro planeta, y Dios.

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